Mumblecore: hazlo tú mismo

Mumblecore: hazlo tú mismo

Quizás te hayas topado con una peli mumblecore antes y no te hayas dado cuenta de que a ésta la etiquetan así y que pertenece a una corriente indie en auge. Corriente que, al parecer, gusta bastante por la cantidad de seguidores que van acumulando: en un momento sobrecargado de producciones grandilocuentes y exageradamente ambiciosas —o incluso películas independientes que se pierden por el camino— las mumblecore empuñan el hiperrealismo y la cotidianeidad como un estandarte que defender. Mumble, en inglés murmullo, es un término que describe bastante bien este estilo nacido y desarrollado en Estados Unidos. En este tipo de películas, a murmullos muchas veces se quedan los personajes en pantalla en medio de sus diálogos, consecuencia de la improvisación a la que recurren los actores. En el mumblecore que todo parezca natural es la primera premisa y que no exista un guión anclado es lo primordial para que las escenas rebosen espontaneidad. Ante las reacciones estéticamente estudiadas de otras películas, este cine responde con una propuesta totalmente contraria, retratos normalizados de gente de veintimuchos y treinta y pocos que simplemente viven su día a día.  La grabación tirada con cámaras digitales, rozando el vídeo casero, también es una ley no escrita que se sigue al igual que la casi ausencia de edición de sonido y música. Porque el objetivo es que todo quede crudo, rasposo y sin aditivos, tal cual la vida misma. Resulta curioso descubrir que, para esta tendencia indie de bajo presupuesto concienciada en desvincularse de Hollywood, su mayor influencia se encuentre precisamente en una gran producción. ‘Manhattan’ de Woody Allen se rodó en blanco y...
Cine de ficción y sociedad (I): Orígenes

Cine de ficción y sociedad (I): Orígenes

Es innegable el hecho de que cualquier movimiento artístico está influenciado por las inquietudes culturales y sociales de cada momento; y por supuesto el cine no está exento. No siempre estas influencias son expresadas de forma explícita, como podría ser el caso del cine social o de cualquier movimiento con carga política. El cine de ficción, siempre señalado como una simple forma de entretenimiento de masas, es posiblemente uno de los más fieles reflejos de las inquietudes sociales. El propio “nacimiento” del cine es un síntoma claro de su época. Hablamos de nacimiento dejándonos guiar por esa idea romántica que los hermanos Lumière consiguieron en 1895. Lo cierto es que el cinematógrafo de los franceses no era más que una consecución de diferentes invenciones que habían ido apareciendo desde la Edad Media (como la Linterna Mágica), incluyendo la propia fotografía que tanto se había extendido en décadas anteriores. Y no dejaba de ser uno de decenas de inventos en una época enmarcada por el afán científico. Curiosamente, a los hermanos franceses se les había adelantado un americano, el cual definió gran parte de la tecnología venidera, y también la propia industria del cine: Thomas A. Edison. El kinetoscopio del inventor fue una de las primeras máquinas en mostrarnos imágenes en movimiento a través de un pequeño visor. Invención propia de ferias de exhibición, la elección habitual de estas imágenes buscaban el puro espectáculo circense: combates de boxeo, imágenes cargadas de sexualidad, e incluso muerte de animales. Edison enfocaba la vista de los espectadores hacia un punto en concreto y les mostraba el mismo morbo que buscaban en esos carnavales....
Despedidas de soltero: el nada discreto desenfreno en pantalla

Despedidas de soltero: el nada discreto desenfreno en pantalla

Hombres vestidos de vaca en medio de la Gran Vía. Princesas con penes en la cabeza acompañadas de un séquito de hadas borrachas cantando. Todos las hemos visto, e incluso participado en ellas, son las despedidas de solteros; esas celebraciones en honor a un afortunado o desgraciado a punto de casarse. El cine no ha perdido la oportunidad de retratarlas, ya sea como escena de una historia mayor o como tema protagonista de la película.

Historias cruzadas: El legado de Altman

Historias cruzadas: El legado de Altman

Nuestro mundo es un enorme panal en el que cada uno de nosotros parece estar encerrado en una celdilla de cera. Pequeños individuos en una estructura inconexa, que no obstante tiembla cuando cualquiera de nosotros es golpeado. Como una camino de fichas de dominó, cada vida, aparentemente independiente, afecta al resto. La realidad se dibuja desde nuestra perspectiva, pero forma un extraño collage cuando esa perspectiva se encuentra con la de aquellos que nos rodean. ‘En tercera persona’, la última película de Paul Haggis, traía a la gran pantalla una nueva historia coral que en ese caso transcurría en tres ciudades del mundo distintas: Nueva York, París y Roma, y nos regresaba a esa idea de que el efecto mariposa resulta inevitable en las relaciones humanas. Y que, aun siendo individuos independientes, todos nos encontramos atrapados en una red arácnida social. Las “ensemble movies” se establecieron como género hace ya más de veinte años. Y si bien el cine ya había experimentado con argumentos corales en distintos géneros con títulos como ‘Grand Hotel’ (1932) o ‘American Graffiti’ (1973), no es hasta comienzos de 1990 que nace un nuevo patrón dentro de la narrativa coral. En 1993 el director Robert Altman estrenó ‘Vidas cruzadas’ y con ella se despierta una nueva visión de las relaciones humanas y de los sucesos personales que rara vez surgen de uno mismo, sino que son situaciones desencadenadas por hechos anteriores. Su estructura, como en cualquier historia coral, comienza con la presentación de una serie de personajes, aparentemente extraños los unos para los otros y que, no obstante, a través de sus dilemas personales van dibujando un...
Sabor visual: cocina en la gran pantalla

Sabor visual: cocina en la gran pantalla

Hamburguesas, ramen o lingüinis. Da igual cuál sea tu plato favorito, porque seguramente sea recogido en este recorrido gastronómico que hacemos por algunas de las películas más sabrosas que existen en el subgénero. Platos culinarios y cine en un post que esperamos te abra el apetito. Mientras observas como Carl (Jon Favreau) prepara la mesa, disponiendo todos los ingredientes necesarios sobre la mesa de su cocina, comienzas a pensar que quizás no haya sido buena idea empezar a ver esta película sin haber comido antes. La cámara se deleita usando planos detalle de las hábiles manos del cocinero que trocean y apartan verduras sobre la tabla, se mueven ágiles hacia los fuegos para remover el sofrito y a la vez atienden la carne que espera a su punto de cocción. ‘Chef‘ a fin de cuentas, probablemente no será recordada en el tiempo por sus aportaciones dentro del género, aunque es innegable que la forma en la que rueda el proceso culinario sí que sabe moverse entre fogones de forma sobresaliente. La escena está grabada de tal forma que, aunque te es imposible de probar, casi eres capaz de paladear esos tremendos platos cubanos que se van formando gracias a la adecuada música que marca el ritmo cuando Carl pica los ingredientes, al sonido del aceite cuando salta, al talonaje que el editor hace del color para dotar a los ingredientes de ese punto medio hecho; en definitiva, recursos visuales que se emplean con maña para atacar directamente a tu estómago vacío. La gastronomía en pantalla siempre ha dado mucho de qué hablar. Cientos de películas han visto en este...