Quivir, la humanidad es naturaleza

Quivir, la humanidad es naturaleza

“Que hemos de luchar juntos por una vida mejor, en esta única Tierra que es nuestra morada” es una de las ‘Cinco cosas que hay que saber’ según el poeta y ensayista Jorge Riechmann. Y realizando el documental Quivir el director sevillano Manutrillo ha conseguido mostrar con acierto la belleza de esa morada y la afinidad de sus habitantes. Quivir es una sincera manifestación de amor a la imagen y a la naturaleza. La película compara el proceso de saca de corcho en el Parque Natural de los Alcornocales en Cádiz y en la Reserva de Interés Biológico y Ecológico de Jbel Bouhachem en el norte de Marruecos. Sus protagonistas, Germán y Driss, dos capataces de ambos lados del Estrecho, entienden que hay más similitudes que diferencias entre ambas formas de hacer y de sentir: lo que les separa, como explica uno de ellos, es básicamente el idioma. La empatía entre ambos trabajadores empieza a percibirse claramente cuando los unos ven a los otros en una serie de fotos realizadas por el propio director. En los dos casos se extrañan pero a la vez se identifican. Y cuando se encuentran en Marruecos, los dos capataces reconocen al otro como maestro en el trabajo del corcho. Las soberbias imágenes de ‘Quivir’ evidencian la experiencia de Manutrillo como fotógrafo y conectan eficazmente con el espectador, haciéndole parte del espacio mostrado, de una naturaleza majestuosa pero dura donde hombres y árboles se necesitan y se transforman mutuamente en una relación telúrica en la que ambos, como parte del mismo medio, llegan a confundirse: la desnudez de los corcheros es análoga a la...