28 de diciembre. El nacimiento del cine

28 de diciembre. El nacimiento del cine

¿Qué os dice la fecha 28 de diciembre? Muchos lo relacionarán con el día de los Santos Inocentes, para otros será un día cualquiera del periodo navideño. Sin embargo en ella tenemos algo que celebrar: hace 121 años nacía el cine.

Cine de ficción y sociedad (II): Monstruos y alienígenas

Cine de ficción y sociedad (II): Monstruos y alienígenas

En el primer artículo de esta serie vimos cómo el cine fantástico y de terror reflejó la inestabilidad social europea, convirtiéndose en una alegoría de los alzamientos de ideologías extremistas. Norteamérica había vivido unos años de relativa tranquilidad y el género no había terminado de eclosionar. Bastaría con que el desastre económico y social azotaran al joven país para que el cine pudiera crear sus más increíbles monstruos. Una industria en crecimiento El esplendor de los felices años veinte en Estados Unidos, época de total opulencia y onanismo social, se vio truncado por la debacle económica que supuso el Crack del 29. Estado y sociedad se colapsaron sobre sí mismos en una espiral de bancarrotas, criminalidad y suicidios. Los estadounidenses necesitaban una válvula de escape para su gran pesar y el cine de ficción, especialmente el de terror, pudo ofrecérsela. La industria del cine, por su lado, lidiaba con sus propios problemas. Además de la crisis económica, el salto a la tecnología sonora estaba siendo traumático. Los nuevos equipos de grabación y edición y la adaptación de las salas de exhibición supusieron una gran inversión para las majors. Los métodos de trabajo cambiaron, haciendo que las producciones fueran más laboriosas, lentas y costosas, y muchas de las grandes estrellas del mundo no supieron o pudieron adaptarse al sonido. Películas como ‘Cantando bajo la lluvia’ (1952, Stanley Donen, Gene Kelly) y ‘The Artist’ (2011, Michel Hazanavicius), son dos muestras divertidas y emotivas sobre este dilema. Sin embargo las compañías pudieron mantener su status quo gracias a la gran demanda del público. Aun así, el florecimiento del séptimo arte en esta década...
Mumblecore: hazlo tú mismo

Mumblecore: hazlo tú mismo

Quizás te hayas topado con una peli mumblecore antes y no te hayas dado cuenta de que a ésta la etiquetan así y que pertenece a una corriente indie en auge. Corriente que, al parecer, gusta bastante por la cantidad de seguidores que van acumulando: en un momento sobrecargado de producciones grandilocuentes y exageradamente ambiciosas —o incluso películas independientes que se pierden por el camino— las mumblecore empuñan el hiperrealismo y la cotidianeidad como un estandarte que defender. Mumble, en inglés murmullo, es un término que describe bastante bien este estilo nacido y desarrollado en Estados Unidos. En este tipo de películas, a murmullos muchas veces se quedan los personajes en pantalla en medio de sus diálogos, consecuencia de la improvisación a la que recurren los actores. En el mumblecore que todo parezca natural es la primera premisa y que no exista un guión anclado es lo primordial para que las escenas rebosen espontaneidad. Ante las reacciones estéticamente estudiadas de otras películas, este cine responde con una propuesta totalmente contraria, retratos normalizados de gente de veintimuchos y treinta y pocos que simplemente viven su día a día.  La grabación tirada con cámaras digitales, rozando el vídeo casero, también es una ley no escrita que se sigue al igual que la casi ausencia de edición de sonido y música. Porque el objetivo es que todo quede crudo, rasposo y sin aditivos, tal cual la vida misma. Resulta curioso descubrir que, para esta tendencia indie de bajo presupuesto concienciada en desvincularse de Hollywood, su mayor influencia se encuentre precisamente en una gran producción. ‘Manhattan’ de Woody Allen se rodó en blanco y...
Cine de ficción y sociedad (I): Orígenes

Cine de ficción y sociedad (I): Orígenes

Es innegable el hecho de que cualquier movimiento artístico está influenciado por las inquietudes culturales y sociales de cada momento; y por supuesto el cine no está exento. No siempre estas influencias son expresadas de forma explícita, como podría ser el caso del cine social o de cualquier movimiento con carga política. El cine de ficción, siempre señalado como una simple forma de entretenimiento de masas, es posiblemente uno de los más fieles reflejos de las inquietudes sociales. El propio “nacimiento” del cine es un síntoma claro de su época. Hablamos de nacimiento dejándonos guiar por esa idea romántica que los hermanos Lumière consiguieron en 1895. Lo cierto es que el cinematógrafo de los franceses no era más que una consecución de diferentes invenciones que habían ido apareciendo desde la Edad Media (como la Linterna Mágica), incluyendo la propia fotografía que tanto se había extendido en décadas anteriores. Y no dejaba de ser uno de decenas de inventos en una época enmarcada por el afán científico. Curiosamente, a los hermanos franceses se les había adelantado un americano, el cual definió gran parte de la tecnología venidera, y también la propia industria del cine: Thomas A. Edison. El kinetoscopio del inventor fue una de las primeras máquinas en mostrarnos imágenes en movimiento a través de un pequeño visor. Invención propia de ferias de exhibición, la elección habitual de estas imágenes buscaban el puro espectáculo circense: combates de boxeo, imágenes cargadas de sexualidad, e incluso muerte de animales. Edison enfocaba la vista de los espectadores hacia un punto en concreto y les mostraba el mismo morbo que buscaban en esos carnavales....